Macrobús

Macrobús. Del portal del Macrobús

Macrobús. Del portal del Macrobús

Por Gladys Trujillo

Macrobús: Sistema de transporte articulado que circula desde la calle Fray Angélico en la colonia Miravalle hasta la Barranca Mirador por la Avenida Gobernador Curiel que luego se convierte en la Calzada Independencia. Cuenta con 27 estaciones de ascenso y descenso de usuarios, cada una con una máquina expendedora de tarjetas que se recargan en la misma unidad, oficiales al cuidado del orden y para asistencias. Las estaciones de Fray Angélico, Lázaro Cárdenas, Facultad de Medicina, San Juan de Dios y Mirador tienen un módulo de servicio que está abierto de 10:30 am a 6:30 pm, esto para brindar atención personalizada en cuanto a descuentos, préstamos de bicicletas o libros, o dudas y quejas en general.

Suena muy bien para ser un transporte envuelto en tanta polémica, porque, se quiera aceptar o no, dentro de lo que cabe, es un servicio que tiene ventajas sustanciales en comparación con el transporte convencional. Aquí no se hablará sobre si es bueno o malo, sino de presentar una situación que está al margen de su funcionalidad,porque nada tiene que ver con el medio de transporte en sí. Tiene que ver con los que trabajan dentro de las instalaciones del mismo y que afecta directamente a los 125 mil pasajeros que se registran al día

Hace días, una señora que intentaba abordar una unidad articulada, introdujo sus monedas en el torniquete, pero una voz automatizada indicó que no podía entrar porque le repetía: “Introduzca su dinero”. La señora había pasado tres veces la monedas, pero en la última ocasión la máquina no le regresó una moneda de 5 pesos. De inmediato se dirigió con el señor de seguridad, para que le informara qué hacer (que en ese momento no estaba en el lugar de los hechos) pero instantáneamente la cuestionó: “¿Cómo sé que metió la moneda de 5 pesos?

Y la señora le respondió: “Yo la metí”.

El de seguridad le contestó: “Pues a mí no me consta”

“No viste porque no estabas aquí, que es tu lugar de trabajo, cerca de las máquinas, ¿Ahora qué hago?”, preguntó la señora.

“Pues pague el pasaje completo”, sentenció el señor y se fue.

Como es obvio la señora se molestó más, vociferó palabras malsonantes y volvió a pagar, es decir, ese pasaje le costó 11 pesos.

No es la primera vez que pasa, al menos en la estación Clemente Orozco.

Una muchacha intentó recargar su tarjeta en la máquina, era un billete de 20 pesos, pulsó el botón de “recarga”, pero el importe no se registró en la tarjeta. De igual manera se dirigió con el uniformado, que no le supo dar una razón, sólo le dijo: “Quitaste la tarjeta antes de tiempo, por eso no la máquina no recargó tu tarjeta”. La chica preguntó: “¿Qué hago?”, y el oficial respondió: “Ve a un módulo de atención” y se fue.

Las máquinas hacen ese tipo de cosas todo el tiempo, las expendedoras, los teléfonos públicos, pero, a diferencia del Macrobús, no tienen personal que asesore al usuario, algunos no son competentes como es el caso de este señor, que dicho sea de paso fue el mismo en ambas ocasiones; pero algunos sí saben cómo actuar ante estas situaciones.

Un oficial de la estación de Lázaro Cárdenas nos explicó que cuando esto sucede lo principal es no moverse del lugar.

“Cuando la máquina se traga el dinero, no debes moverte del lugar, pulsa el botón de “recibo” de la unidad para corroborar que el abono no fue hecho, también debes pedirle al que esté encargado que llame a las oficinas que manejan las máquinas, él debe tener el teléfono, y en 20 minutos llegará alguien que te ayude y te devuelva tu dinero, porque si lo dejas pasar, no vas a recuperarlo”

Pero: ¿Qué tal que el oficial no me cree?

“Eso no debe importarte, debes mantenerte en lo que dices, si estás segura de que pasó, debes obligarlo a que llame a alguien que abra la máquina”

Para estos casos se necesita tiempo, pero es necesario que se haga el reporte para que este servicio mejore y evitar en medida de lo posible que se quede con el dinero, ya que si no se reporta al memento no podrá recuperarse nunca.

“Aquí la cosa es que no todos los compañeros estamos capacitados, hay cosas que no sabemos, aún así no debemos ser prepotentes y si es el caso, debes reportarlo también, pedirle su nombre y llamar al número de atención”

El número es 3616 9611.

Pues bien, ya han sido establecidos los puntos a seguir si el “torniquete” o la máquina de recarga se queda con tu dinero, la clave es la paciencia, no hay que molestarse si el encargado de seguridad es incompetente, sólo hay que persuadirlo a que haga su trabajo para recibir un buen asesoramiento o reportarlo en caso necesario, el asunto es actuar.

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